Ridley Scott tuvo la suerte de concitar una serie de elementos geniales e irrepetibles, cuando elaboró la icónica cinta titulada Blade Runner, en 1982. En ese momento, el impactante guion de Hampton Fancher y David Webb Peoples -basado libremente en el relato ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick– se nutrió de un diseño magistral de decorados barrocos, conformados mediante luces de neón y anuncios ilusorios; de una hipnótica banda sonora ejecutada por Vangelis y con la voz polivalente de Demis Roussos; de una serie de cuestiones respecto a la humanización de las máquinas, en una línea semejante a la empleada por Isaac Asimov; y de un Harrison Ford en plan estrella emergente, que había generado la admiración de leginones de fans, tras La guerra de las galaxias, El imperio contraataca y En busca del arca perdida. A pesar de que muchos críticos no supieron ver los aciertos incuestionables de Blade Runner en su estreno en las salas de exhibición, cada secuencia y tratamiento escenográfico se convirtió pronto en material de culto para un género tan agradecido a la hora de desplegar profecías posibles como es la ciencia ficción, que tocó el techo de la excelencia creativa al albor de una ciudad de Los Angeles dominada por un futuro tenebroso y no muy halagüeño.
Sin duda, Blade Runner es uno de los títulos más valorados y legendarios de la talentosa trayectoria cinematográfica de Ridley Scott; y él es consciente de ello. Quizá, esa sea la causa que no se planteara grabar la esperada secuela de su film fetiche hasta 2017, cuando el cineasta británico dio a conocer Blade Runner 2049. Los cambios entre la cinta original y la segunda entrega se hicieron patentes, y restaron parte de la magia que sí existía en la película protagonizada por Harrison Ford.
Blade Runner 2049 demostró que resultaba complicado repetir la fórmula con la que Scott triunfó en 1982, como tampoco lo ha logrado la saga de Alien. No obstante, y debido a la sensación de que la historia iniciada por Harrison Ford aún daba para mucha más tralla audiovisual, la solución que se le ha ocurrido al responsable de Los duelistas ha sido dar un aire nuevo al desasosegante argumento narrado en 1982, y transformar la trama en una serie de ocho episodios, en vez de embutir los acontecimientos en una movie de duración más o menos considerable. Eso ha dado como resultado Blade Runner 2099, una producción destinada a ser alojada en la plataforma de Amazon Prime Original, que da una vuelta sorprendente al argumento del episodio primigenio de la ahora franquicia en streaming.
El principal añadido de esta miniserie se centra en convertir a la nueba blade runner en una humana que se hace pasar por replicante, dentro de un mundo distópico, en el que ahora los seres cibernéticos son los que dominan la sociedad, y los humanos cotizan a la baja. Hace más de cuarenta años atrás, el temido test de Voght-Kampff era el usado por Rick Deckard (Harrison Ford) para detectar a los replicantes a través de sus reacciones emocionales, y apartarlos de la vida en común. En Blade Runner 2099, todo ha virado de manera drástica para los herederos de Adán y Eva, y ya no existe el miedo de una dominación de los chips frente a las vulnerables neuronas.
RIDLEY SCOTT TRANSFORMA LA FÓRMULA ORIGINAL DE BLADE RUNNER, PARA ACTUALIZAR UNA HISTORIA QUE CONSERVA SU CARGA EXISTENCIALISTA
Cincuenta años después de los acontecimientos escenificados en Blade Runner 2049, la acción de Blade Runner 2099 se sitúa en la urbe angelina en una época posapocalípticas, en la que la otrora Meca del Cine ha resusgido en el panorama decaído de la nación de las barras y estrellas. Los constantes enfrentamientos entre las empresas tecnológicas y los defensores del elemento humano ha dado como resultado el triunfo de los individuos con circuitos en su interior, en vez de con órganos bológicos. Esta idea de evolución inesperada se le ocurrió a la showrunner y guionista Silka Luisa ,inspirada en parte por el imperio mediático de la IA (Inteligencia Artificial); y con ella acudió a Ridley Scott, quien pensaba en dotar de una regeneración definitiva y revolucionaria al relato de los replicantes rebeldes y los policías de persecuciones robóticas.
Los ocho episodios de los que consta esta producción de Prime Original muestran cómo las máquinas con fecha de caducidad han cosechado un poder económico incuestionable, mientras que la protagonista humana (Cora) debe ocultar su origen de carne y hueso, para ocnvertirse en una blade runner con cuerpo artificial.
El británico Jonathan van Tulleken (Shogun) ha sido el encargado de dotar de imágenes a este regreso de los agentes futuristas ideados por Philip K. Dick, y uniformados dramáticamente por Ridley Scott. Un trabajo cuyo inicio fue algo accidentado (por culpa de la huelga de guionistas de 2023, el equipo tuvo que abandonar el plan original de recrear los escenarios en Belfast, Irlanda del Norte); pero que, al final, tomó velocidad de crucero, al desplegar el rodaje en los Barrandov Studios de Praga y en la ciudad de Barcelona.
Bajo esas coordenadas visuales, Hunter Schafer (Euphoria) y Michelle Yeoh (Tigre y dragón) intentarán divertir y enganchar a los espectadores, con los casos de la humana disfrazada de replicante, y de la replicante veterana a pocos días de su muerte.
Nota: Blade Runner 2099 tiene prevista su fecha de estreno a partir del próximo 25 de noviembre.
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